Zona de confort, libérate de ella

zona de confort

La frase «Sal de tu zona de confort» ha sido utilizada muchas veces por aquellas personas que consideran que alguien está haciendo poco o nada para experimentar con algo nuevo. Esto puede deberse a falta de motivación, de conocimiento o de apoyo. Pero ¿sabías que en los negocios también se dan estas situaciones?

La realidad es que sí, y pasa con bastante frecuencia. Teniendo en cuenta esta verdad, en el presente artículo te explicaremos qué es la zona de confort y cómo salir de ella para que veas importantes avances en tus negocios.

Zona de confort – libérate de ella

Si ingresas la frase «zona de confort» en tu navegador te darás cuenta que existen muchas definiciones que procuran abarcar la idea de forma completa. Sin embargo, al tratarse más de un sentimiento que de una ubicación es difícil utilizar una descripción como tal.

La zona de confort en los negocios se refiere a esa comodidad que se experimenta cuando una estrategia ha dado buenos resultados. Y como ha generado ganancias y popularidad no se ve la necesidad de probar algo más.

¿Pero qué sentido tiene hacer eso? Debido a que el mundo empresarial es impredecible, tiene mucho sentido aportar estrategias frescas e innovadoras a las que han estado dando resultado por mucho tiempo.

Esto no será un paso muy cómodo pero si te niegas a salir de tu zona de confort perderás grandes oportunidades y poco a poco te irás quedando atrás.

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Entonces salir de la zona de confort es importante, sin embargo, hacerlo de un salto no es la mejor idea. Lo más recomendable es que hagas pequeños cambios y evalúes si estos tienen resultados positivos o negativos en tu negocio.

La intención no es soltar por completo las estrategias que tienes ahora sino aumentar tus probabilidades de triunfar en tu negocio durante todo el tiempo que sea posible.

Arriésgate más

En este proceso evolutivo tan enriquecedor deberás tomar en cuenta algunos aspectos, como por ejemplo la inversión de tiempo, energías y recursos. Analiza con un plan bien definido si vale la pena hacer los cambios que has pensado, y consulta con quienes tienen más experiencias si tus proyectos tienen futuro.

Los retos son parte importante en todo este crecimiento, así que tendrás que arriesgarte un poco y buscarlos. Aunque algunos se te presentarán inesperadamente, por lo que deberás aceptarlos con la mejor actitud.

No obstante, tienes que encarar una dura realidad, habrá veces que fracasarás. Y esto no es necesariamente negativo, siempre que no suponga la pérdida de una gran suma de dinero. Al contrario, te brindará la experiencia y el carácter que necesitas.

Define bien a dónde quieres llegar en 5, 10, o 20 años con tu compañía y haz todo lo que sea necesario para lograrlo. Cambia tu mentalidad y redirígela al crecimiento, no te conformes con generar ganancias.

Prueba con nuevas estrategias de venta, y motiva a tus empleados a apoyar tu plan de acción. En menos de lo que piensas disfrutarás de haber salido como empresario de tu zona de confort.

 

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