Ser distinto dificulta ascensos y grandes proyectos

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En un mundo tan diverso actualmente, se presentan serias limitaciones que obstaculizan tu actuar. La sociedad actual y más aún la cultura organizativa, presenta barreras paradigmáticas. Las cuales coartan el crecimiento constante de los individuos actuantes en los distintos ámbitos. Haciendo referencia al mundo gerencial y el trato que da los proyectos, ascensos y demás cuestiones netamente organizacionales. Podemos notar que la lista de requisitos a cumplir para ser exitoso a los ojos de los gerentes es grande e intrincada. Es el momento de preguntarnos si, Ser distinto dificulta ascensos y grandes proyectos. Vemos con gran curiosidad que el ser mujer, homosexual, persona de color o simplemente no manejar una estética en línea con los cánones sociales. Te hace una persona no adecuada para recibir ciertos beneficios. Ni para formar parte de oportunidades organizacionales.

El éxito profesional actualmente, está limitado y regido por comportamientos discriminatorios que no permiten un crecimiento igualitario. Las mentalidades obtusas, que consideran ciertos rasgos o comportamientos, extrovertidos o fuera de cualquier normalidad cotidiana. Asumiendo que esos no son merecedores de confianza o grandes oportunidades labores, no es zafado pensar que estas personalidades podrían denotar irresponsabilidad y no merecedores de respeto a la hora de representar a la organización.

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Conflicto Sociocultural

En la actualidad, el conflicto sociocultural hace de la realidad un camino situaciones nada motivantes ni estimulantes para el crecimiento y entendimiento interpersonal. El individuo es autónomo en sus decisiones,  pero es el sistema el que lo coarta a la hora de poner en ejercicio sus habilidades y conocimientos. Es impensable, que en plena era del libre pensamiento, un ser humano sea juzgado sin contemplación y a su vez execrado. En diversos ámbitos sociales y laborales.

El número de condicionantes existentes, como la raza, el sexo, inclinaciones sexuales. Limitan claramente tus logros profesionales, es claramente evidente que estos comportamientos afectan también al mundo empresarial y sus aristas. Es acá donde notamos que estos grupos diversos son considerados minorías que no cuentan con respaldos por la gerencia actual. Por lo tanto, pueden considerarse marginados y execrados por un sistema prejuicioso.

Los prejuicios en la sociedad

La cultura de los prejuicios impera actualmente en la sociedad, es un comportamiento común y que cualquiera ha presenciado. Episodios y comentarios prejuiciosos, los cuales en diversas ocasiones van dirigidos a personas distintas al resto del colectivo. El ser distinto es asociado en el mundo empresarial actual, a las minorías que integran las mujeres, negros, asiáticos y personas de preferencias sexuales diferentes. Son estos quienes padecen de primera mano los comportamientos hostiles en el las organizaciones de la nueva era.

Sobre el tema de la marginación, discriminación y prejuicios puede ahondarse de manera inmensurable. Es un tema muy amplio y plagado de antecedentes que reafirman cualquier aseveración sobre el tema. Y más aún cuando es asociado a la vida tanto profesional como personal. Es relevante conocer que a pesar de los esfuerzos constantes en la lucha por la igual y derechos de todas las minorías. Existen quienes aún hacen caso omiso al llamado de abogar y preservar el respeto por los derechos de todos y cada uno de los integrantes de estos grupos. Más cuando es aplicable a las organizaciones y sus incidencias en las oportunidades laborales y de crecimiento profesional. Lo que no necesariamente significa que “las minorías” no alcancen nunca el éxito, sino más bien, que se esfuerzan mucho más que el resto para que se reconozcan sus potenciales.

Las diferencias no deben ser ley

Si bien sabemos que las líneas preestablecidas socialmente rigen rigurosamente el comportamiento. También debemos conocer que las leyes deben prestarse a preservar la igualdad en todo sentido. Los integrantes de grupos minoritarios deben contar con aceptación y valoración, equivalente a cualquier ser humano. Sus habilidades y destrezas deben ser la imagen a juzgar en el momento de cualquier evaluación laboral.

Actualmente conocemos que la agrupación de estas “minorías”, lo cual inicialmente ocasiona un mayor rechazo y marginación. Ya que facilita el direccionamiento más efectivo de la discriminación, este comportamiento asocial. Podríamos considerar que ha disminuido notablemente y se ha creado una especie de aceptación superficial de estos grupos.

La desigualdad impera y se hace permanente

A pesar de la influencia negativa en las sociedades, la desigualdad de sexo y raza en los altos cargos de organizaciones «sigue en aumento». Un estudio en 2009, mostró que las mujeres representaban sólo el 19% del total de socios de bufetes de abogados en Estados Unidos. Las minorías raciales tuvieron peores resultados, sólo el 20% de los abogados en todo el país no eran blancos, y sólo el 6% eran socios de alguna firma.

Es importante reconocer que actualmente, el mundo de los negocios y la economía. Son de corte masculino, es decir, son los hombres quienes por tradición llevan la batuta en este campo laboral. Demarcando aún más, el rango de acción de los grupos diferentes. Por ser considerados de pocas habilidades para este batallar constante.

La palabra tolerancia en tiempos como los que corren parece a veces convertirse en un verdadero cliché, como también lo es prejuzgar las capacidades de un empleado por su condición sexual, su género, o su color de piel.

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